El coche eléctrico añade un gran consumidor a la casa. Bien integrado en el KNX, el punto de recarga se convierte en una ventaja, no en una limitación para tu instalación eléctrica.
Por qué controlar la recarga
Un punto de recarga consume mucha potencia. Sin coordinación, puede saturar el contrato cuando el horno, la placa y la bomba de calor funcionan a la vez. La gestión de carga lo evita repartiendo la potencia disponible.
El equilibrado dinámico (load management)
El sistema vigila el consumo global y ajusta la potencia de recarga en tiempo real, para mantenerse por debajo del límite del contrato. El coche carga a plena potencia cuando la casa está tranquila, y reduce el ritmo en los picos.
- —Protección frente a los excesos de potencia.
- —Recarga prioritaria por la noche o en horas valle.
- —Coordinación con los demás grandes consumidores.
Recarga con excedente solar
Si tienes fotovoltaica, el punto de recarga puede cargar con prioridad con el excedente producido en lugar de con la red. Así se maximiza el autoconsumo: el coche se llena de energía que de otro modo habrías reinyectado.
Tanto en casa como en edificio profesional
La necesidad existe también en el sector terciario: varios puntos de recarga en un aparcamiento exigen un equilibrado aún más fino. Nuestro enfoque KNX se aplica a ambos. Para un proyecto profesional, consulta nuestra página de Edificios profesionales.